El obispo
auxiliar de la diócesis de Canarias, Mons. Cristóbal Déniz, presidió este
lunes, 19 de enero, la Eucaristía de acogida a una nueva comunidad de
religiosas en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, en Ingenio. La
celebración marcó la incorporación a la diócesis de las Hermanas de la Sagrada
Familia de Urgel.
En la Misa
estuvieron presentes la superiora general del Instituto de las Hermanas de la
Sagrada Familia de Urgel, Laura Garione, así como las dos religiosas que
formarán la nueva comunidad establecida en Gran Canaria. Su misión pastoral se
desarrollará en la unidad pastoral de Ingenio-Carrizal, que integra las
parroquias de Nuestra Señora de Candelaria (Ingenio), el Santo Cristo (Ingenio)
y Nuestra Señora del Buen Suceso (Carrizal).
La
celebración contó también con la participación de David Fagundo, SJ, presidente
de Confer Canarias; Yonathan Ravelo, vicario parroquial; y Jesús Vega, párroco
de la unidad pastoral.
Durante la
homilía, el obispo auxiliar destacó que la llegada de esta comunidad
religiosa es motivo de gratitud, esperanza y profunda alegría para la Iglesia
diocesana. Subrayó que las hermanas llegan con la misión de anunciar la
alegría del Evangelio y de compartir el carisma propio de su congregación,
recordando que la vida consagrada sigue siendo una luz para la Iglesia, vivida
en clave de entrega, misión, fraternidad y espíritu misionero.
Mons.
Cristóbal Déniz invitó asimismo a la comunidad cristiana a vivir este momento
como una llamada a una nueva etapa evangelizadora, evocando la imagen
evangélica del “vino nuevo en odres nuevos”. Señaló que no se trata solo de
emprender iniciativas distintas, sino de dejarse transformar por la acción del
Espíritu Santo, en el contexto de una Iglesia sinodal que camina, escucha y
discierne unida.
Finalmente,
animó a que el primer anuncio del Evangelio sea alegre y profundo, capaz de
tocar el corazón de quienes necesitan la presencia de Cristo, y exhortó a todos
los fieles a sentirse llamados y enviados.
Al finalizar
la celebración, tomó la palabra la superiora general, Laura Garione, quien
explicó que la llegada a la diócesis de Canarias ha sido fruto de un proceso de
discernimiento vivido con gozo y alegría. Señaló que esta posibilidad fue
compartida con distintas comunidades de la congregación y con laicos que forman
parte de la familia espiritual, percibiendo en esa alegría una confirmación de
la voluntad del Señor. “A cada paso sentíamos que el Señor nos decía que sí”,
afirmó, expresando también el deseo de aprender con humildad de las parroquias
y crecer juntos como comunidad. Indicó, además, que las religiosas vivirán en
Carrizal con la intención de fortalecer la presencia y el acompañamiento
pastoral en esta comunidad.
Por su
parte, la hermana Natalia, de origen paraguayo, manifestó su alegría por
iniciar esta nueva etapa de misión, mientras que la hermana Aída, de origen
colombiano, expresó su agradecimiento por esta nueva llamada del Señor para
abrir y consolidar la comunidad en Gran Canaria.
FOTOS DE LA BIENVENIDA A LAS HERMANAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE URGEL