Escribe Paco Mira:
LAICOS + AMAZONÍA = ¿?

Por otro lado este fin de semana se
celebra en nuestro país el I Congreso de Laicos a nivel nacional. Lo convoca la
Conferencia Episcopal Española ( no muy clara la cosa si va de laicos) y en la
que se espera que al final de todo un fin de semana de debate, de aspectos que
a los laicos les compete como labor de conversión misionera y en salida (da la
impresión que hasta ahora no lo estaban ) se pueda sacar un documento en el que
se puedan llegar a conclusiones que se puedan poner en práctica, en lo que se
llama el post-congreso.
Quiero remitirme al evangelio de este
fin de semana con una frase que los que tenemos cierta edad la recordamos :
"busque, compare y si encuentra algo
mejor, cómprelo". Creo que tanto a la Amazonía como al congreso de
laicos le viene de perilla: no hay nada mejor que el mensaje de Jesús de
Nazaret. No hay como la libertad de los hijos de Dios. No hay como poder
escoger entre todo lo que tenemos, en un mundo tan sofisticado que los virus no
tienen barreras y fronteras y son capaces de suspender hasta todo un congreso
de tecnología que se supone que todo lo controla.

Los mandamientos que nos propone Jesús
no son la ley, sino el cumplimiento de la misma. La libertad que nos hace
capaces de tener un corazón abierto y dispuesto a quien nos pide que le echemos
una mano en los momentos de necesidad.
Si la Amazonía es el pulmón del mundo,
los laicos han de ser el pulmón de la Iglesia. Los laicos son imprescindibles
en una Iglesia cada vez más necesitada de conversión y de salida en periferias.
Los laicos son los que tiene que dar el testimonio de que el mensaje de Jesús
sigue mereciendo la pena en un mundo donde los virus antirreligiosos nos están
poniendo a prueba.
Jesús hoy nos dice: " se dijo... pero yo les digo".
¡ Que bueno es descubrir los signos de los tiempos en un mundo tan globalizado
y tecnificado!. ¡Que bueno es poder reconocer lo que Dios, a través de Jesús,
nos sigue diciendo y hablando!.
No olvidemos a la Amazonía como pulmón
de muchas cosas, no solamente de lo verde: oxígeno del mundo y de las personas,
de lugar teológico de un corazón latente de Dios; No olvidemos a los laicos en
un congreso en el que van a hablar: escuchémosles, animémosles, démosle el
sitio que le corresponde, pero que este no sea el trastero de la Iglesia.
Espero que la puerta que el Papa ha
dejado entreabierta no venga una ráfaga de aire y acabe cerrándola por
completo.
Hasta la próxima
Paco Mira