En la Misa estuvieron presentes la superiora general del Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel, Laura Garione, así como las dos religiosas que formarán la nueva comunidad establecida en Gran Canaria. Su misión pastoral se desarrollará en la unidad pastoral de Ingenio-Carrizal, que integra las parroquias de Nuestra Señora de Candelaria (Ingenio), el Santo Cristo (Ingenio) y Nuestra Señora del Buen Suceso (Carrizal).
La celebración contó también con la participación de David Fagundo, SJ, presidente de Confer Canarias; Yonathan Ravelo, vicario parroquial; y Jesús Vega, párroco de la unidad pastoral.
Durante la homilía, el obispo auxiliar destacó que la llegada de esta comunidad religiosa es motivo de gratitud, esperanza y profunda alegría para la Iglesia diocesana. Subrayó que las hermanas llegan con la misión de anunciar la alegría del Evangelio y de compartir el carisma propio de su congregación, recordando que la vida consagrada sigue siendo una luz para la Iglesia, vivida en clave de entrega, misión, fraternidad y espíritu misionero.
Mons.
Cristóbal Déniz invitó asimismo a la comunidad cristiana a vivir este momento
como una llamada a una nueva etapa evangelizadora, evocando la imagen
evangélica del “vino nuevo en odres nuevos”. Señaló que no se trata solo de
emprender iniciativas distintas, sino de dejarse transformar por la acción del
Espíritu Santo, en el contexto de una Iglesia sinodal que camina, escucha y
discierne unida.
Finalmente, animó a que el primer anuncio del Evangelio sea alegre y profundo, capaz de tocar el corazón de quienes necesitan la presencia de Cristo, y exhortó a todos los fieles a sentirse llamados y enviados.
Al finalizar
la celebración, tomó la palabra la superiora general, Laura Garione, quien
explicó que la llegada a la diócesis de Canarias ha sido fruto de un proceso de
discernimiento vivido con gozo y alegría. Señaló que esta posibilidad fue
compartida con distintas comunidades de la congregación y con laicos que forman
parte de la familia espiritual, percibiendo en esa alegría una confirmación de
la voluntad del Señor. “A cada paso sentíamos que el Señor nos decía que sí”,
afirmó, expresando también el deseo de aprender con humildad de las parroquias
y crecer juntos como comunidad. Indicó, además, que las religiosas vivirán en
Carrizal con la intención de fortalecer la presencia y el acompañamiento
pastoral en esta comunidad.
Por su
parte, la hermana Natalia, de origen paraguayo, manifestó su alegría por
iniciar esta nueva etapa de misión, mientras que la hermana Aída, de origen
colombiano, expresó su agradecimiento por esta nueva llamada del Señor para
abrir y consolidar la comunidad en Gran Canaria.
FOTOS DE LA BIENVENIDA A LAS HERMANAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE URGEL
